Tipos de instalaciones fotovoltaicas

Cuando hablamos de instalaciones de energía solar, nos referimos a sistemas de gran complejidad que permiten obtener electricidad renovable y sostenible. Uno de los sistemas que más ha ganado popularidad es el fotovoltaico. Como sabemos, se trata de un proceso de recolección y transformación de la energía solar en electricidad alterna. Pero, antes de elegirlo como tu alternativa preferida, debes conocer cuántos tipos de instalaciones fotovoltaicas existen, y cuál es la que más se adapta a lo que tú necesitas.

Todo lo que tienes que saber sobre instalaciones fotovoltaicas

Se conoce como instalaciones fotovoltaicas a los sistemas de abastecimiento eléctricos diseñados para aprovechar los recursos naturales e inagotables, que bien pueden ser la luz y la energía térmica que emite el sol. El objetivo de estos sistemas es generar energía eléctrica, esa misma a la que estamos acostumbrados en nuestro diario vivir.

Aunque pocos lo sepan, se trata de un sistema bastante simple, que comienza con el trabajo de las celdas solares que absorben la energía lumínica y térmica del sol. Estos equipos también se encargan de transformarla y pasarla a los inversores que tienen el trabajo de transportarla, bien sea a unas baterías o a la red de consumo. A pesar que intervienen varios elementos, no supone un gran trabajo como muchos creen.

Ya son varios los sectores que están usando este tipo de sistema, comenzando por el industrial y el local. Pero es razón de alegría saber que cada vez más inmuebles domésticos cuentan con este sistema. Pero para que la instalación y funcionamiento de este sistema sea el correcto, hay que saber qué tipo de instalación fotovoltaica elegir.

Tipos de instalaciones fotovoltaicas

Hay varias modalidades de instalaciones de energía solar. La elección del usuario depende mucho de las características funcionales que tenga cada una de estas. Y es que no en todos los casos se recomendará un mismo sistema. De hecho, antes de tomar una decisión, debes conocer las ventajas y desventajas de cada una de estas.

La buena noticia es que estas modalidades se pueden usar en varios sectores, pero será el experto quien te oriente mejor sobre lo que a ti más te conviene. Entonces, entre las instalaciones fotovoltaicas tenemos:

Instalaciones aisladas

Se conocen como sistema de energía solar sin acceso a conexión de red. Esto quiere decir que funciona sin necesidad de conectarse a la red eléctrica tradicional; en otras palabras, es totalmente independiente.

La característica principal de este tipo de instalación fotovoltaica es que cuenta con baterías de almacenamiento. Gracias a estas, se logra guardar suficiente energía eléctrica que será usada posteriormente, bien sea cuando ya es de noche o cuando las condiciones climáticas no permitan que los paneles solares absorban la energía solar.

Este tipo de instalación se recomienda en inmuebles que no tendrán proveedor de energía. Por ejemplo, en granjas, torres de telecomunicaciones o en zonas rurales. Claro está, así como tiene ventajas, también hay ciertos inconvenientes. Conozcamos un poco de cada uno de estos aspectos.

Como ventajas de la instalación fotovoltaica aislada tenemos:

  • Hegemonía completa del abastecimiento eléctrico, es decir, no depende de red eléctrica o proveedores.
  • Disponibilidad de energía en todo momento.
  • No habrá que pagar facturas por obtener el servicio eléctrico.
  • No está expuesto a aumentos de precios de electricidad.
  • Casi no tiene fallas eléctricas.

Ahora bien, al momento de señalar las desventajas de la instalación fotovoltaica aislada, nos encontramos con:

  • Adquirir baterías estacionarias que son las más costosas del mercado.
  • Instalación compleja, por lo que es necesario pedir ayuda de un profesional, lo que supondrá más gastos de inversión.

Instalación fotovoltaica con conexión a red

Esta instalación es la más popular entre los tres tipos. Se conoce como sistema fotovoltaico conectado a la red (SFCR}). Es una alternativa opuesta al sistema aislado pues la característica principal es que se complementa con la red de electricidad convencional. Por cuanto, se considera una segunda opción cuando la primera tiene fallas, o bien cuando se desea bajar un poco el consumo de la misma.

Tanto en hogares como en empresas y comunidades de vecinos, esta alternativa se está haciendo bastante popular pues además de ser útil, no es tan costosa como la aislada. Y es que el mismo usuario decide cuándo es que la va a usar.

Si hablamos de ventajas, este sistema es uno de los más buscados a razón de la economía, por cuanto:

  • Es más barato pues no hay que comprar baterías u otros elementos.
  • Supone un complemento a la red eléctrica, por lo que los costes de las facturas reducirán considerablemente.
  • Ahorro de consumo de energía.

No obstante, hay que considerar las desventajas que también posee este sistema de instalación fotovoltaica, a saber:

  • Los equipos no están protegidos completamente ante una falla eléctrica del sistema convencional.
  • No se puede usar esta energía por las noches pues no tiene baterías de almacenamiento, tampoco bajo condiciones climáticas adversas.
  • Las baterías que pueden usarse para esta instalación tienen una vida útil más corta, además de menos capacidad de almacenaje.

Instalación fotovoltaica de autoconsumo compartido

Este tipo de instalación se usa para el abastecimiento de energía en comunidades de personas. Por cuanto, son sistemas más complejos, y compuestos de todos los elementos que usa el sistema aislado y otros adicionales que el profesional recomendará para optimizar su funcionamiento.

Aunque es bastante parecido al sistema fotovoltaico aislado, la función de este es cubrir una gran demanda de consumo. Por eso, tanto las ventajas como las desventajas tienen ciertas similitudes con este. Entonces, las ventajas de la instalación fotovoltaica de autoconsumo compartido son:

  • Casa inmueble producirá la energía que se consumirá.
  • Poca dependencia a los proveedores de energía eléctrica.
  • Menos riesgo de fallas o caídas en el sistema eléctrico, sobre todo, cuando se trata de horas pico.

Por su parte, las desventajas que debemos señalar de esta instalación fotovoltaica son:

  • Tramites de permisos y documentos para la instalación, lo que resulta bastante tedioso para los habitantes de la comunidad.
  • Aprobación completa de la comunidad para poder realizar la instalación fotovoltaica de autoconsumo compartido.

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