4 junio, 2021
Uno de los términos más comunes dentro del mundo de la construcción es la obra civil. De acuerdo con la RAE, este viene a significar una obra que pertenece a la ciudad o bien a los ciudadanos. Por lo tanto, una obra civil es aquella que se construye con destino a prestar un servicio público. Entre las obras civiles más comunes están los puentes, puertos y por supuesto, las carreteras.
Todo esto quiere decir que todas las obras que están a nuestro alrededor están fabricadas por ingenieros civiles. Lo que se busca con estas construcciones es generar un beneficio para una organización dentro de un territorio, o para mejorar la calidad de vida de las personas de una determinada localidad, región o país.
Como las obras civiles están relacionadas con el desarrollo, se consideran parte de una disciplina que se basa en otras áreas como la química, el cálculo, la mecánica, la hidráulica, la algebra y la geometría. En vista de lo completo de este campo, es importante que conozcamos a profundidad lo que es una obra civil y lo que supone realizar este tipo de construcciones.
Lo primero que debemos tener en cuenta es que se trata de una obra de gran envergadura. Por lo que la principal característica es la complejidad de este trabajo. De manera que necesita de un gran despliegue de materiales y recurso humano para llevarse a cabo. Aunado a esto, quiere de organización y alta capacidad de producción. Entonces, quién realiza este tipo de proyectos debe tener experiencia suficiente en este tipo de servicio.
A pesar que la complejidad es una de las características más resaltantes, no es la única. Una obra civil cuenta con los siguientes aspectos de relevancia para que pueda completarse de forma eficiente:
Como ya se mencionó, se trata de un proyecto grande por lo que es imposible realizarlo de un día para otro. De hecho, como sus mismas características lo señalan, debe dividirse en etapas o tareas para construir una obra de calidad y con buenas bases. Para proceder a la construcción deben seguirse con rigurosidad los siguientes pasos:
Cada etapa debe ser supervisada por un profesional para que la obra cuente con todas las características, cumpla con todo el proceso y termine siendo lo que realmente se espera del proyecto.
Como ya se mencionó, dentro de una obra civil hay varias figuras que llevarán control de cada actividad que se realiza. Es así como por lo menos se debe contar con un promotor de obra y un contratista. Vale mencionar que cada figura viene a cumplir con un papel de gran importancia en el proyecto para que se lleve a cabo de la mejor manera.
Un promotor bien puede ser una persona jurídica o natural que se encargará de llevar acabo la obra. Este viene a impulsar, programar y financiar bien puede ser con recursos propios o ajenos, la obra de edificación.
A petición del promotor, el proyectista se encarga de redactar el proyecto de obra civil que se realizará. Cabe mencionar que este debe seguir lo dispuesto en la Ley de Ordenación de la Edificación.
Son técnicos que designa el promotor para organizar la dirección y el control de la obra. Estos vienen a ser el director de la obra y el director de ejecución.
Son técnicos competentes que coordinan durante todo el proyecto los principios de la obra civil.
Es el encargado de realizar las tareas de dirección facultativa que se establecen en el Real Decreto 1627/1997.
Bien puede ser una persona física o jurídica que tenga tanto los recursos humanos como materiales para ejecutar a totalidad el proyecto de obra. Este debe ser un experto en el ámbito de la ingeniería civil. Además, debe proporcionar al promotor o dueño de la construcción de las herramientas para lograr que la edificación sea de alta calidad.