31 julio, 2020
El verano en casa puede ser muy diferente al elegir tener una buena piscina instalada en el lugar más conveniente. Las piscinas elevadas prefabricadas son una buena opción de instalación rápida y económica. Estas se pueden instalar en el jardín, en la terraza u otro sitio, y darán al ambiente familiar un toque más de diversión, tanto a grandes como a chicos.
Una piscina elevada es una construcción realizada por encima del nivel del suelo. Por lo general se elevan del suelo unos 1.10 metros. En ocasiones se elevan unos 60 cm del suelo y otros 50 cm quedan por debajo del nivel del suelo. No se aplica esta medida en todas las piscinas, todo depende de las preferencias de cada persona.
El hecho de que sean prefabricadas, se refiere a que el contenedor de agua tiene un diseño previo en fábrica y luego se instala en un lugar ya evaluado y definido. Su diseño previo depende del espacio donde se colocará la piscina o el peso que soportará la base donde será instalada.
Las piscinas elevadas prefabricadas tienen un revestimiento en sus paredes, generalmente de madera. Sin embargo, estas pueden tener un material diferente. Es recomendable que estas piscinas tengan una base de hormigón que le ayude a su larga durabilidad y resistencia. Por su elevación deben diseñarse escalones o peldaños para un mejor acceso al agua.
Estas piscinas se caracterizan por su instalación fácil, rápida y económica. El proceso es sencillo, puesto que no requiere de una obra con escombros ni procesos complejos. Se pueden conseguir variados diseños, así como diferentes tamaños y acabados para todo tipo de gustos y preferencias. Hay de formas circulares, rectangulares, cuadradas u hexagonales, así como diferentes colores y texturas.
El material más común utilizado para piscinas elevadas prefabricadas es el poliéster que es muy resistente. Sin embargo, pueden usarse otros tipos de material como la madera, que le da un toque natural y con una estética atractiva o el acero, que es resistente y de fácil limpieza.
Es un material muy fuerte y resistente, por su consistencia y solidez. Por esta razón, se le cataloga como una opción segura y fiable para una piscina elevada prefabricada. Es una gran ventaja que la piscina de acero se instala en poco tiempo y no se originan filtraciones de agua. Un experto debe soldar las planchas de acero y darle la forma o diseño que se desea.
Se puede limpiar y mantener de forma sencilla asegurando su buen estado por mucho tiempo. Las piscinas de acero en forma de círculo y ovaladas son las más comunes. Se adecúan perfectamente a la terraza, el jardín o cualquier zona al aire libre aprovechable en casa.
Estas piscinas elevadas se destacan por su robustez y durabilidad. Además que este material es versátil y sus diferentes diseños encajan con cualquier ambiente. Igualmente, pueden ser de tamaños pequeños y grandes según las necesidades. Gracias a su estética, la madera le da calidez al espacio y un ambiente agradable y natural.
Por ser un material tenaz pero versátil, el vidrio permite fabricar piscinas de diversos tamaños y profundidades. Por sus cualidades de tenacidad, impermeabilidad, esteticidad, y fácil limpieza, permite tener una piscina de ensueño. Combinado con otros materiales como el acero, madera o el concreto bien trabajado, puede crearse una piscina con un efecto innovador.
Las piscinas elevadas de vidrio dan la sensación de que el agua está pendiendo en el vacío. Además permite integrarse al ambiente libremente. Gracias a su transparencia, la iluminación le dará un efecto alucinante. Además de hacer sentir una limpieza única en sus paredes cristalinas.
El vidrio tiene una excelente resistencia y rigidez por lo que está apto para soportar la coacción del agua retenida. Así que, es seguro que el vidrio no se romperá y tendrá larga duración. Aunque haya piscinas prefabricadas, un experto debe considerar el tamaño de la piscina y el espesor del vidrio que usará según el espacio y ambiente.
A continuación se nombran algunas de las ventajas que disfrutas si te decides por una piscina prefabricada elevada:
Antes que nada es necesario preparar el terreno. Escogiendo un lugar que no requiera remover mucho el terreno para nivelarlo. Asegurarse de que no pase ningún tendido eléctrico debajo de esta y que este cerca de conexión de agua y electricidad.
Escogido el lugar de instalación de la piscina, se debe marcar el espacio y nivelar el terreno, removiendo los sobrantes de tierra en caso de ser en el jardín. De hecho, lo recomendable es instalar en terreno liso y firme. Puede ser factible instalar la piscina sobre una base de hormigón para mayor estabilidad.
Una vez nivelado el piso, se procede con la instalación de la piscina, dirigido por los expertos de INCOBER quienes son especialistas en la materia. Colocando cada una de sus partes: la escalera, el contenedor de agua y su recubrimiento. Así mismo, completarán la instalación con los drenajes de agua y sus respectivas válvulas y conexiones.
Para un mejor cuidado y seguridad es recomendable tener un buen mantenimiento de la piscina. Conviene revisar su estructura siempre y sus puntos de unión o engranaje. Así mismo, se debe revisar las válvulas y mangueras de esta. Siga las instrucciones de los expertos sobre el nivel del agua que puede tener la piscina y los productos químicos a utilizar para su limpieza.